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INFORME

Misi�n internacional de observaci�n de denuncias de violaciones de derechos humanos en el caso Curuguaty y monitoreo de elecciones en Paraguay

17 al 22 de abril de 2013

SOA WATCH

Informe en PDF

Introducci�n

Desde el 17 al 22 de abril, la Misi�n de Observaci�n de  derechos humanos de la SOA Watch (Observatorio de la Escuela de las Am�ricas) realiz� una visita al Paraguay reuni�ndose con organismos de derechos humanos y agrupaciones sociales para conocer in situ la situaci�n de los derechos humanos y que preocupan a la organizaci�n internacional.

Curuguaty

La Misi�n de SOA Watch visit� a los y las campesinas/os judicializados/as por el caso de la masacre de Curuguaty, los que se encuentran en situaci�n carcelaria en Coronel Oviedo.

Visitando a los campesinos en C�rcel de Coronel Oviedo

La delegaci�n fue acompa�ada por el premio Nobel alternativo de la Paz, Mart�n Almada.

Tambi�n realiz� una visita a la ciudad de Curuguaty, para conocer el sitio de la Masacre de junio de 2012 en Marina Cu�, y poblaciones afectadas como Br�tez Cue e Yvy Pyta, as� como a las personas que se encuentran con prisi�n domiciliaria.

A nivel internacional, a organismos de derechos humanos han llegado denuncias de casos de ejecuciones extrajudiciales, arrestos arbitrarios, torturas y la parcialidad de la investigaci�n desarrollada por la fiscal�a general de Paraguay en el caso.

Antecedentes

11 campesinos y 6 polic�as murieron en un intento de desalojo que conllev� a una balacera en Marina Cue, en la localidad de Curuguaty, 250 km al noreste de Asunci�n. Esto, durante la incursi�n de una comitiva policial fuertemente armada. Los campesinos y campesinas hab�an ocupado las tierras alegando que hab�an sido usurpadas al Estado por parte del empresario y pol�tico colorado Blas N. Riquelme.

La derivaci�n principal de la masacre fue el �juicio pol�tico� al entonces presidente Fernando Lugo. La destituci�n ha sido cuestionada por la comunidad nacional e internacional por no respetar las normas de un debido proceso.

Recientemente, el informe del Comit� de derechos humanos de las Naciones Unidas sobre Paraguay, ha expresado su preocupaci�n por este caso (Curuguaty) �por la informaci�n recibida que demuestra falta de imparcialidad e independencia en los procesos de investigaci�n desarrollados�.

Naciones Unidas tambi�n �expresa su particular preocupaci�n por los recientes homicidios de Vidal Vega, l�der campesino y testigo en el caso Curuguaty, y de Benjam�n Lezcano, Secretario General de la Coordinadora Campesina �Dr. Gaspar Rodr�guez de Francia�.

Tras la matanza, la fiscal�a se aboc� a investigar solo a los campesinos. Hay 14 acusados por asociaci�n criminal, invasi�n de inmueble y homicidio doloso (tentativa en algunos casos); y frustraci�n de la persecuci�n y ejecuci�n penal. La investigaci�n oficial se basa en un testigo cuya identidad se ignora, y sostiene la tesis de que hubo una emboscada de parte de los campesinos hacia polic�as.

Tras los encarcelamientos, los campesinos y campesinas han llegado a optar por medidas extremas como la huelga de hambre, para exigir justicia y denunciar irregularidades.

Elecciones

La Misi�n de Observaci�n de SOA Watch a Paraguay tambi�n estuvo monitoreando el desarrollo de las elecciones nacionales de este domingo 21 de abril que dio por ganador a Horacio Cartes, de la Asociaci�n Nacional Republicana (Partido Colorado).

Dichas elecciones se dan luego de la cuestionada destituci�n del presidente Fernando Lugo de junio de 2012.

Consideraciones y preocupaciones

En relaci�n a las denuncias e informaciones recibidas, tras reunirse con organizaciones de la sociedad civil y de derechos humanos, v�ctimas, presos, presas y familiares, la SOA Watch manifiesta lo siguiente:

1-Preocupa la falta de asistencia por parte del Estado a los familiares y v�ctimas de la masacre de Curuguaty.

Un caso concreto es el de Juana Evangelista Mart�nez viuda de Ru�z, quien perdi� a su marido, quedando con 6 hijos, y pr�cticamente sin posibilidades de ingresos econ�micos para sostenerlos. Las edades de los ni�os oscilan entre 6 y 12 a�os. Actualmente vive de espor�dicos ingresos que le genera lavar ropas a sus vecinos, y gracias a la solidaridad de algunas organizaciones que les asisten con algunos v�veres.

Otros casos resaltantes son los de Luis Olmedo, su esposa Dolores L�pez, y Fanny Olmedo (hermana de Luis). Ellos viven junto a la madre de los Olmedo, dos ni�as menores y el reci�n nacido hijo de Dolores y Luis. Se encuentran con prisi�n domiciliaria de manera �preventiva� (aguardan juicio), y no se les permite ir ni a la despensa que est� en frente. Debido a esta condici�n, no pueden salir a trabajar y generar ingresos para subsistir. Tambi�n deben sobrevivir gracias a la solidaridad de algunas organizaciones.

Fanny est� en los �ltimos meses de embarazo, mientras Dolores dio a luz el 15 de abril, y se encuentra aun en puerperio. Ambas estuvieron presas en violaci�n al C�digo Civil paraguayo, y liberadas tras la denuncia por parte de organizaciones sociales y ciudadanos asociados a la causa, en organismos internacionales, y mediante la realizaci�n de una huelga de hambre por parte de los presos que exig�an la liberaci�n de las mismas.  

El Estado tiene la obligaci�n de brindarles asistencia. Pedimos la reparaci�n gubernamental para las familias, a fin de que puedan proteger sus necesidades b�sicas.

2-Preocupa la situaci�n de los presos del caso Curuguaty. No se puede privar de su libertad a personas por acusaciones gen�ricas, sin elementos concluyentes ni certeza de individualizaci�n de los presuntos ejecutores.

Consideramos un grave atentado a los derechos humanos mantener en prisi�n a personas sin tener pruebas, y en varios casos de manera arbitraria.

A modo de ejemplo citamos el caso de Felipe Ben�tez, quien ni siquiera era ocupante de Marina Cu�. El mismo hab�a ido a visitar a 3 sobrinos al campamento, donde se qued� a pescar y pasar la noche, el d�a antes de la tragedia.

Tanto Ben�tez, como Adalberto Castro y Arnaldo Quintana, quienes se encuentran en la Penitenciaria de Coronel Oviedo, adem�s de negar haber participado en enfrentamiento alguno, testimonian haber sido torturados (estando heridos de bala 2 de ellos) por polic�as al ser arrestados y llevados al borde de la ejecuci�n sumaria por parte sus captores. Diversos testimonios campesinos, as� como investigaciones paralelas a la de la fiscal�a denuncian la ejecuci�n sumaria de varios de los 11 campesinos fallecidos.

Hemos constatado a trav�s de las declaraciones p�blicas de las autoridades, que no se respeta la presunci�n de inocencia de los campesinos y la existencia de una manifiesta parcialidad.

Llamamos al gobierno, al Poder judicial, a mostrar evidencia concreta, o de manera contraria darles la libertad como corresponde.

3-Consideramos que la violaci�n de un derecho fundamental, estipulado en el art�culo 114 de la Constituci�n paraguaya, que garantiza la distribuci�n y tenencia de tierras de manera equitativa a trav�s de la Reforma Agraria,  es el principal detonante de la tragedia de Curuguaty. La injusta condici�n social a la que est�n sometidos muchos campesinos y campesinas de Paraguay. El 80 % de las tierras cultivables est�n en manos de 2 % de propietarios, mientras unos 300 mil labriegos no tienen d�nde cultivar.

Citamos nuevamente el caso de Juana Evangelista Mart�nez, quien vive en un terreno prestado donde no pueden cultivar. La condici�n de despose�dos llev� a su marido a la decisi�n de sumarse a los ocupantes de Marina Cu�, 8 d�as antes de la imprevista matanza, �por querer alimentar a su familia�, seg�n dice la viuda.

Tambi�n es el caso de Luis Olmedo, quien vive en un peque�o terreno, �sitio�, que no tiene t�tulo ni espacio para cultivos.

4- Consideramos que la tragedia de Curuguaty, desde las gestiones jur�dicas que la posibilitaron tienen graves irregularidades que demuestran la instrumentalizaci�n del Estado por poderes f�cticos y mafiosos. Seg�n han declarado d�as atr�s Ministros de la Corte Suprema de Justicia, las tierras de Marina Cu� no son propiedad de la Familia Riquelme. Fueron donados por la Industrial Paraguaya al Estado Paraguayo, quien nunca titul� a su nombre las tierras. Es decir, ni el Estado ni los Riquelme ten�an los t�tulos de la propiedad. De esta manera, la incursi�n policial (disfrazada de allanamiento) para desalojar a los ocupantes es a todas luces ilegal.

Esta condici�n deja sin argumentos a uno de los principales puntos de imputaci�n de los campesinos y campesinas, la �invasi�n de inmueble�.

Una investigaci�n imparcial deber�a apuntar a los sectores de poder que manipularon la justicia para sus intereses particulares. Entre ellos: el propietario que orden� el desalojo y el juez que dio la orden.

Es sumamente sospechoso que el principal instigador del desalojo ilegal, el fallecido Blas. N. Riquelme, sea del mismo partido pol�tico que posteriormente utiliz� la tragedia para impulsar el juicio pol�tico a Fernando Lugo. Deben ser objeto de investigaci�n tambi�n los sectores pol�ticos beneficiados por la tragedia, cuyos referentes se conoce que realizaron gestiones a trav�s del Congreso paraguayo para desalojar a los campesinos y campesinas de Marina Cu�, y beneficiar a Riquelme.

Su vinculaci�n con el sector pol�tico de la familia Riquelme, desautoriza al fiscal del caso Jalil Rachid, amigo de la familia e hijo del tambi�n pol�tico colorado Bader Rachid (a su vez amigo del Fallecido Blas N. Riquelme). Lo desautoriza como figura neutral para investigar un caso con intereses tan complejos.

Lamentamos que por intereses mezquinos se haya producido la p�rdida de 17 vidas humanas.

Los sucesos del 15 de junio de 2012 demuestran la existencia de una conducta pol�tica y jur�dica preeminentemente abocada a la defensa de sectores poderosos, y en contrapartida, dedicada a reprimir y judicializar a sectores vulnerables que reclaman sus derechos, y que son mayor�a.

La movilizaci�n de 300 efectivos policiales, acompa�ados de un despliegue b�lico, con helic�ptero, armas de guerra, montada y ambulancias, para desalojar de manera ilegal a unos 45 campesinos pobres demuestran el poder�o de los sectores que manejan la justicia para sus intereses particulares.

5-Encontramos insostenible la tesis de la fiscal�a respecto a la presunta emboscada organizada por los campesinos. La situaci�n de precariedad y la presencia de mujeres embarazadas y ni�os en el campamento hacen poco cre�ble la versi�n de que se haya premeditado un campo de batalla.

Elecciones

La SOA Watch tambi�n estuvo monitoreando las elecciones nacionales de este domingo 21 de abril en Paraguay.

En ese sentido, reconocemos la tranquilidad con la que se desarroll� el sufragio.

No obstante, dejamos constancia de nuestra preocupaci�n por el retorno al poder de un sector pol�tico que implant� por 35 a�os una dictadura que materializ� violaciones de derechos humanos, persecuciones, exilio, torturas y cr�menes de lesa humanidad.

Un signo pol�tico bajo cuyo gobierno de �transici�n democr�tica� se mantuvo un modelo econ�mico-pol�tico clientelista y corrupto que tuvo excluido de sus derechos b�sicos a los sectores m�s vulnerables de la poblaci�n paraguaya. Se mantuvieron tambi�n actos de represi�n contra organizaciones sociales, que quedan constatadas en los m�s de 100 l�deres campesinos fallecidos en el marco de la lucha por la tierra.

Nos preocupa fuertemente la simpat�a y la reivindicaci�n de la dictadura expresada en medios de prensa durante su campa�a por parte del presidente electo Horacio Cartes. Este reivindic� la �Paz y progreso� (slogan de la dictadura) que �brind� el Partido Colorado en sus 60 a�os anteriores en el poder. Tambi�n vemos preocupantes sus expresiones de desprecio hacia las personas con distinta opci�n sexual, los sindicatos y sus intenciones de instalar en el poder a su partido �para siempre�, las que denotan aspiraciones excluyentes y totalitarias. Todo esto sin contar con sus v�nculos con sectores retardatarios.

Las denuncias de sus v�nculos con sectores ilegales como el narcotr�fico, el contrabando y el lavado de dinero, deja mucha duda respecto a que el mismo pueda o quiera cambiar el modelo pol�tico y econ�mico que estableci� su partido por 60 a�os.

Expresamos nuestro deseo de que Paraguay no retorne a los a�os m�s oscuros de violaci�n de derechos humanos.

Respecto al desarrollo de las elecciones, acotamos como hecho irregular el anuncio por parte del Ministro del Tribunal Superior de Justicia Electoral Juan Manuel Morales, quien en horas de la ma�ana estaba indicando quien iba ganar las elecciones. En flagrante violaci�n del C�digo Electoral, desanimando a que algunos sectores acudan a votar.

Sobre SOA Watch

SOA Watch, con oficina en Washington DC, y tambi�n en Venezuela y Chile, fue fundado en 1990 por el sacerdote Maryknoll Roy Bourgeois. Es una organizaci�n de activistas no violentos preocupados por los derechos humanos y que monitorean el comportamiento de soldados latinoamericanos, egresados e instructores, que son entrenados por el Ej�rcito de Estados Unidos en la Escuela de las Am�ricas. La Escuela de las Am�ricas, denominada tambi�n "Escuela de asesinos" o �Escuela de los golpes�, fue el centro de formaci�n de los m�s grandes represores y torturadores de las dictaduras latinoamericanas, y sigue en funciones.

Observadores de la Misi�n SOA Watch en Paraguay fueron:

Theresa Cameranesi

Susan Lagos

Emily Creigh

Cristian S�nchez

Frank Schneider

Gary Hagermann

William Karr

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